Mostrando entradas con la etiqueta viajes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta viajes. Mostrar todas las entradas

domingo, julio 27

Dudas existenciales I - Los bobos

¿Por qué cierta gente se queda parada en la puerta de los trenes, tranvías, subtes, colectivos, etc.? Y cuando uno grita desesperado "¿¿¿Baja???!!!" te dicen "No, no" y te miran extrañados y hasta molestos con tu empujón final para salir de "la formación". ¿Cuál es el miedo? ¿Que no puedan llegar a la puerta cuando lleguen a su destino? ¿Que nadie se enoje con ellos porque están bien parados? ¿Será una cuestión de comodidad? ¿De egoísmo? ¿De idiotez humana? De falta de código de los medios de transporte público?
La última vez que me pasó fue sábado a la noche en la estación Medrano de la línea B de subte, pero no creo que sea la última. Seguiré investigando para encontrar el patrón común de este tipo de tribu urbana a la que denominaré BOBOS en principio, ya que no se merecen otro nombre, ni ninguna definición sesuda.

lunes, marzo 24

Mar del Plata

BubbleShare: Share photos - Powered by BubbleShare

martes, marzo 18

Mi Semana Santa


Los alfajores de Havanna, los lobos marinos, los churros de Manolo, La Rambla, el Casino, la belleza de Los Troncos, las confiterías de Güemes, los barcitos de Alem, El faro, el Museo del Mar, comer mariscos en el puerto, caminar por el espigón, el Negro Olmedo, sortear gente en La Bristol, sacar fotos en Varese, tener frío a la noche, ver las olas golpeando en los acantilados, saludar a María y su hijo Toto, comprar en los Gallegos, ir a Constitución, contar cuántos edificios "Maral" existen, ver el famoso caracol con la virgen de plástico, los circos, Mogotes, los tejidos en Luro, la peatonal, los artesanos... todo aquello que nos representa de alguna manera, desde lo más grasa y cursi hasta lo más pintoresco, desde lo más nostálgico hasta lo más alegre, todo lo que nos trae recuerdos lejanos, desde la niñez, y que forma parte de nuestra identidad, todo eso en una sola ciudad. ¿No será mucho?

sábado, marzo 1

Flash

Referencia: Colón, Entre Ríos
Febrero de 2008

Delfi en México

BubbleShare: Share photos - Play some Online Games.


Visto y considerando las fotos hermosas y todas las historias que me manda a diario mi amiga Delfi desde México, contándome sus andanzas por esas tierras, decidí hacerle un pequeño resumen de sus mejores fotos porque valen la pena. Acapulco, Pto. Vallarta, Pto. Escondido son algunos de los sitios que ya visitó.

lunes, febrero 25

Fin de semana en Colón - Día 2

BubbleShare: Share photos - green toy news



El día 2 arrancó a eso de las 12 hs. al igual que el día 1. Fuimos a comer pasta con la familia de Rodrigo, y los ravioles y spaguetis a la bolognesa no se hicieron esperar. El tema fue después de comer, cuando nos agarró una especie de modorra, y más aún viendo como la ciudad de Colón se paraliza después de comer, como si la ciudad completa hiciera la digestión en esas horas nefastas,a sí que, arrastrados por los usos y costumbres, nos fuimos a descansar. Una hora, que pareció un día, recostado al fresco del ventilador y el aire acondicionado fue el resultado final.
A eso de las 16 hs. encendimos nuestros motores y los de las lanchas para dirigirnos nuevamente a la isla San Francisco Sur, con todos los bártulos, pelota de fútbol, gomón, sombrillas, reposeras, equipo de mate, etc. Nuevamente actividades de playa bajo un sol hermoso, nuevamente golpes y más golpes de gomón, y la tristeza de contar las horas para emprender la retirada. Cuando el sol comenzaba a caer juntamos todo y volvimos a Colón, para tomar la ruta 14 (la maldita y fucking ruta 14, llena de camiones, autos, colectivos, maquinarias etc.) rumbo a Buenos Aires (la maldita y querida Buenos Aires). Manejé a un promedio de 80 esquivando camiones, hasta Zárate, donde, ni lerdo ni perezoso, y después de descansar unos cuantos kms., Rodrigo tomó el control de su auto, ya en zona de autopista. Así cualquiera! 2 AM y las calles de Buenos Aires que nos parecen tan llenas de autos, tan llenas de casas, de departamentos, de luces, de gente... Y a pensar el el lunes, empezar a trabajar, volver a la rutina y al trabajo. Con la moraleja "Hay una vida mejor, y está a 300 kms. de Buenos Aires".

domingo, febrero 24

Fin de semana en Colón - Día 1

BubbleShare: Share photos - green toy news



El día 1 arrancó a eso de las 13 hs., como debe ser, después de un descanso del viaje, al fresco del ventilador de techo. Luego de comer nos fuimos a buscar las lanchas, y una vez preparado todo, cruzamos hasta la isla San Francisco Sur, que queda del lado uruguayo, justamente del río Uruguay.
Allí hicimos una especie de camping que incluyó mate, bizcochos, alfajores de maizena con mucha cúrcuma (lo aprendí hoy) y un poco de peloteo. Nos pasamos toda la tarde andando en lancha o en gomón, a los tumbos, y mi cuerpo quedó dolorido de tantos golpes en el río. También intentamos pescar (digo intentamos porque fue un fracaso, ni un solo pique!) y para terminar fuimos a otra isla llamada El Varillar: un paraíso, un banco de arena enorme, rodeado de vegetación, con aves y cardúmenes merodeando los canalcitos.
Quedé planchado, fusilado, muerto. Sólo me alcanzó mi energía para ir por el centro a ver artesanías y acostarme a ver las fotos. Mañana nos espera otro día en el río, y regreso a Bs. As. al final del día, pero de eso, no quiero ni pensar.

sábado, febrero 23

Fin de semana en Colón - Día 0



Y aquí arranca mi travesía por Colón, Entre Ríos, tierra de mi amigo Rodrigo. Y desde su notebook, precisamente, tecleo estas líneas, a las 3 AM.
Luego de un viaje de 4 hs. en Flechabus -que se me pasó bastante rápido- llegué a la ciudad turística. Como incidencias caben destacarse el pisotón que me propinó una vieja al llegar a San José, y las dos veces que me despertó el gordo del 64-65, cuando fue a orinar de madrugada. Más allá de esto, el resto fue dormir entre pueblo y pueblo, mecido cual bebé por los movimientos del bus, soñar con cosas del trabajo y también leer unas hojas de mi libro "El sr. de las moscas", y no mucho más. Atrás quedaron la gran ciudad, mi novia, mi jazmín, entre otras cosas.
Saliendo de la terminal pasamos por el centro. La noche de Colón está a pleno, con sus barcitos llenos, gente caminando "por doquier" (qué buena palabra doquier) y un cielo estrellado que promete un sábado ideal para andar por el Río Uruguay. El plan para mañana sábado es cruzarnos a alguna isla del río con la idea de bañarnos y hacer un "fútbol-tenis" seguramente, entre otras actividades playeras. Un panorama óptimo es la definición.
Visto y considerando el horario, me doy a la fuga hacia mi cama de 2 plazas (todo un lujo), luego de las primeras apreciaciones por estas tierras, y del comienzo del 3° viaje a Colón en mi vida; esta vez, con la idea de relatar la experiencia y sacar buenas fotos de sus paisajes. Veremos si lo consigo.

martes, febrero 19

Tigre


Referencia:
Tigre,
Buenos Aires.

domingo, febrero 3

Calma


Referencia:
Praia do Abrãozinho,
Ilha Grande,
Brasil.

sábado, febrero 2

Colón es de Boca

Referencia:
Colón, Entre Ríos.

sábado, enero 26

Nostalgias del ayer > Epecuén






























Cuenta la leyenda que cacique puelche Carhué ("corazón puro"), enamorado de Epecuén ("eterna primavera"), se cura milagrosamente de una extraña parálisis al sumergirse en la gran laguna que formaron las lágrimas de dolor de su amada. Y cuántas lágrimas más iba a arrancar esta hermosa villa turística años después. Primero lágrimas de alegría, de diversión, de risas, de amores de veranos; luego lágrimas de desamparo, de casas inundadas, de ilusiones rotas y de sueños truncos.
¿Qué era Epecuén para nosotros, los chicos? Era el lugar de recreo y de diversión, que nos arrancaba el aburrimiento del pueblo lindero donde vivíamos -Carhué- durante la temporada estival, y lo era también para nuestros padres, y lo había sido para los padres de nuestros padres... Era “Oaxaca” la discoteca de moda, era el “Bim Bam Bum”, donde se tomaban tragos, era el “Hotel Azul”, era el “Hola ¿Qué tal?” el restaurante de moda, eran los carnavales de verano salpicados con la espuma “Rey Momo”.
La época dorada del Epecuén la vivieron nuestros padres, a nosotros sólo nos llevaron de chicos. Sólo tuvimos una decena de años para disfrutar, pero fue en aquella época donde los recuerdos quedan marcados a fuego en nuestra memoria y en nuestro corazón.
Nos habíamos criado a sus orillas y veraneábamos en este lago de agua salada todos los años, y salíamos de sus aguas blancos de sus salinidad, caminando por sus costas como robots escapados del set de star wars. ¡Y cómo nos gustaba! ¿Qué quedó de ese sueño de unos cuantos amantes del turismo? Sólo ruinas. El 10 de noviembre de 1.985 las aguas del lago desbordaron el terraplén improvisado por nuestros improvisados gobernantes, recibiendo el caudal de las “lagunas encadenadas” e inundando toda la ciudad en cuestión de horas, a razón de 50 cms. diarios. Para el ’86 la villa quedó cubierta bajo 4 metros de agua, y eran 10 metros allá por el ’93. Su gente estaba desesperada como en toda inundación, como en toda catástrofe, aunque indignada porque era algo que se sabía iba a ocurrir y que se podía haber previsto. Pero nuestros políticos, -ay nuestros políticos!-. ¿Qué más podemos acotar sobre la gente que nos gobierna, si somos nosotros los que los elegimos?...

De las primeras fotos polaroids de mi primer álbum, 4 son fotos sacadas en Epecuén, que por esas cosas de la vida, volví a visitar a finales del ‘07, 22 años después de aquella inundación. Y las aguas habían bajado, dejando ver parte de lo que fue la villa en todo su esplendor. A modo de museo al aire libre, todavía permanecen en pie los árboles muertos, las calles con su asfalto y sus cordones, parte de las casas, puertas de hierro, aberturas, techos de tejas, aljibes, baldosas, el enorme tanque de agua y el matadero, entre otras cosas. Ya no se ven el castillo y otras construcciones importantes, que el agua salada y el tiempo se ocuparon de desarmar.
Cómo explicar esa sensación de visitar un lugar que tanto había frecuentado de chico? Nostalgia es la palabra exacta, una mezcla de tristeza por lo que se había ido, y también de alegría, por lo que había resurgido, descubriendo los cimientos y los recuerdos de algo que fue hermoso. Como si la alegría de aquellos carnavales volviera a estar presente en sus calles vacías, en sus árboles recién podados pero petrificados por la sal, como si el tiempo se hubiese detenido por momentos, para que podamos recrear aquellos años de tanta felicidad. Sí, nostalgia fue lo que sentí. “La nostalgia (del griego clásico νόστος "regreso" y aλγος "dolor") describe un anhelo del pasado, a menudo idealizado y poco realista. La nostalgia es referida comúnmente no como una enfermedad ni un campo del estudio, sino como un sentimiento que cualquier persona normal puede tener. La nostalgia se puede asociar a menudo con una memoria cariñosa de niñez, una persona, un cierto juego o un objeto personal estimado”.

miércoles, enero 23

Casa de Piedra

¿Si quise retratar *esto* que salió en la foto? Lamentablemente no quise, fue mucho más humilde mi deseo, sólo tomar un atardecer sobre un espejo de agua, en BN, pero quedó mejor de lo que pensaba. Fue tomada mientras viajaba a Gral. Roca, Río Negro, sobre el embalse de la represa Casa de Piedra, al SO de la Provincia de La Pampa. Quien mira al sol es Damián, y en primer plano Luis, de quien se puede ver sólo su nariz (!).
Referencia: Casa de Piedra, La Pampa, marzo de 2007.

Era una piedra en el agua seca por dentro




Referencia:
Río de Janeiro,
Brasil
enero 2008

martes, enero 22

Municipalidad



Referencia:
Municipalidad de Carhué,
Bs. As.
Arq. Salamone

Matadero

Referencia:
Matadero, Epecuén,

Cristo Redentor